Una festividad no únicamente española


Hay una cosa que me gusta de la fecha en la que se celebra la Fiesta Nacional de España, y es que es una fecha que se conmemora más allá de las fronteras de nuestro país. Con polémica a ambos lados del océano, sí. Pero es una polémica interesada, que nace de una pretendida guerra cultural creada por intereses partidistas, y que reviste muy poco interés intelectual. Una guerra cultural que nace de la necesidad que tienen algunos de aparentar que son muy "progres", a pesar de estar cada día defendiendo ideas reaccionarias y machacando sandeces que no atienden a ningún análisis histórico, político ni económico. Un machaqueo culturalmente pobre que hace que estos absurdos levantadores de puños se alejen cada vez más de aquel objetivo clásico de la izquierda, que siempre fue hacer libre y emancipar a la humanidad a través de la igualdad de oportunidades y el acceso a la cultura, la razón y el conocimiento. Y que, en esta fecha señalada, los más ruidosos abanderados de esa progresía reaccionaria, sólo alcanzan a pronunciar el sustantivo "genocidio" en una autosatisfecha exhibición de analfabetismo.

Si hay una polémica que reviste un cierto interés y honestidad intelectual alrededor de la fecha, esta es si la fiesta nacional debe conmemorar una fecha que haga referencia a la comunidad política -como sería el día de la Constitución- o debe conmemorar alguna clase de asunto cultural, como conmemora la Hispanidad. Si tuviese que decidir yo la fecha, la Fiesta Nacional de España se celebraría en una fecha conmemorativa de La Pepa o de la Constitución del 78. Porque pienso que una fiesta de estas características lo que debe conmemorar y reforzar no es ningún vínculo cultural, sino la idea de ciudadanía y la democracia asentada en el texto constitucional.

Dicho esto, lo que se celebra hoy también tiene valores positivos. Se celebran aquellos vínculos entre los hispanos de España y de América. Vínculos que existen, y que nos hermanan hoy en día de forma innegable. Y todo lo que hermana a las personas me parece motivo de celebración. Acercar a las personas y trabajar para que tengan igualdad de oportunidades en la vida, con independencia de su lugar de nacimiento, de su origen social, de su sexo, del color de su piel, de su lengua o acento, es una tarea noble que debería preocuparnos en nuestro día a día.

Así que sí: feliz día de la Hispanidad a todos! Y muy especialmente a todos aquellos amigos y amigas que cruzaron el charco, en una u otra dirección.


Sergio Sanz

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